De la reconstrucción afectiva

“No siempre se puede tener lo que uno quiere, pero si uno intenta, puede llegar a obtener justo lo que necesita”, rezan los Rolling Stones en su álbum Let it bleed, del año ‘69. Resuena casi como una respuesta a la famosa frase de los Beatles “Todo lo que necesitas es amor”, transmitida a todo el mundo por televisión satelital, dos años antes.  

Si todo lo que necesitamos es amor, en esta época en que los modelos de vinculación tradicionales parecen haberse quebrado de manera definitiva, más que nunca estamos abiertos a poner filtros y hacer preguntas. ¿De qué tipo de amor estamos hablando? 

Lo difícil de hablar del amor es que siempre resulta íntimo y por eso parece personal, subjetivo. Es bastante increíble, si lo pensamos, que todes sintamos más o menos de la misma manera, atravesados por la época, la educación, nuestras experiencias… Si este amor tan particular que yo siento me envuelve de este modo…, mentira que todos sienten igual así… diría el ego enamorado. Lo cierto es que sí, al fin y al cabo, a todes nos pasan cosas parecidas, pero podemos y debemos hablar del amor, sobre todo para aprender, porque hay mil modos de vivirlo, sentirlo y dejarlo y cada uno de esos modos enaltece u opaca la forma en que nos vinculamos en sociedad.

Estamos en un contexto de preguntas y procesos abiertos. Algunos de ellos llevan ya muchas décadas y han sido responsables de activar grandes cambios sociales, impulsar infinidad de derechos civiles y sociales, montarse en disputas políticas valiosísimas. Pero hoy, estos mismos procesos parecen activar procesos nuevos, conectar fragmentos de información que se vuelven novedosos. La igualdad de géneros, el cuestionamiento sobre los roles sociales, la diversidad sexual como apertura, las banderas LGBTQ, las preguntas que se disparan al interior de la escuela, la familia y las iglesias con la ley de educación sexual integral (ESI), la gran marcha del feminismo, el posfeminismo, los varones antipatriarcales, la identidad fluida, el deconstruirse e incluso la libertad que hay en ciertos grupos y aspectos para la exploración personal, abren nuevos canales, relatos y verdades que se ven como oportunidades de crear un nuevo panorama subjetivo.

¿Qué tipo de amor buscamos? ¿Qué queremos? ¿Qué clase de amor, en verdad, necesitamos? Es cierto que necesitamos amor, como dicen los Beatles en aquel track que a veces queda resonando como una cura simple y accesible. También es verdad que ya no nos alcanza cualquier forma de amor, así como tampoco cualquier forma de familia. Si el amor que siempre quisimos, en un modo genérico y romántico, ya no es suficiente, entonces ⎼como sugieren los Stones en su canción⎼ lo que queremos y lo que necesitamos quizás sean cosas bien distintas y hoy puedan parecer irreconciliables.

Cuestionemos el amor. La paciencia, el cariño, la empatía, la compasión, la amistad, el erotismo, el autodescubrimiento nos esperan y nuestro mundo los necesita. Sintámonos libres de preguntar y probar nuevas fórmulas, porque nadie sabe exactamente qué capítulo es el que sigue.

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