
Relación – conexión, correspondencia de una cosa con otra.
Hay un hecho paradójico y singular en la vida de todos nosotros que, por lo menos a mi, me descoloca y hasta incomoda. Somos uno, y sin embargo, no hay nada más ficticio que eso. Aquel que trate de pensarse solo, chocará enseguida con el límite: la presencia concreta e incontrastable de los demás.
Distintos momentos de la historia, nos traen distintas maneras de concebir al ser humano y su libertad. No como teorías complejas sino desde lo más concreto que podamos concebir. ¿Dónde termina el cuerpo y su radio de acción? ¿Dónde empiezan los vínculos? ¿Cómo les dan forma a nuestras conductas? ¿Qué entramado se crea y nos empuja…?
Desde hace un tiempo tengo esta obsesión por la forma en que las personas nos relacionamos entre sí. También por la forma en que se conciben esas relaciones y sobre cómo nos pensamos a nosotros mismos. Hace años, recorro y acumulo textos, canciones, películas que hablan de eso. Como cualquier obsesión, marca el recorrido sobre cualquier cosa y, por momentos, parece que todo señalara lo mismo…
Es importante que pensemos en esto. No solo como hecho, sino como realidad emocional o incluso pulsional, hay un algo que emerge del conjunto, en cada época. Por ese motivo inauguramos este espacio de escritura y proponemos una pequeña plataforma en la que compartir pensamientos y referencias, para poner en diálogo distintas visiones sobre el mismo tema.
Hay una cultura que posibilita una cierta realidad relacional, o tal vez a la inversa, una realidad relacional que deriva y alimenta una cultura posible.